Artículo: Leer por los oídos, de Daniel Blanco

LEER POR LOS OÍDOS No es lo mismo ser un lector que ser un codificador. Y me explico: mientras el primero es capaz de interpretar lo que lee, de MAMÁ LEYENDOenterarse y de explicarlo; el segundo sólo sabe qué dicen las palabras que tiene delante. El objetivo que deben tener los padres y los profesores en este sentido no es otro que el de crear verdaderos lectores, que se acerquen a la lectura desde la curiosidad, el interés y las ganas de aprender, y que sea un hábito que se adquiera desde pequeños y que les dure toda la vida. Éste fue uno de los temas que se abordó en el interesantísimo debate La animación lectora en primeras edades, que se celebró en Sevilla en el mes de octubre y que tuvo como anfitriones al escritor Antonio Rodríguez Almodóvar, el experto Juan Mata y a la maestra Maribel Serralvo. Y si se hizo hincapié en algo fue en la necesidad –y atención, porque esto es interesantísimo- de leerles a los niños en voz alta. Contó Juan Mata que hay estudios respaldados por las universidades más prestigiosas del mundo en los que se recomienda la narración oral como forma de acostumbrar a los más pequeños a la lectura. Al parecer, la actividad de contarles un cuento a los niños estimula áreas del cerebro que después los ayudarán a entender más, a explicarse mejor, y a amar la literatura siempre. Y según los estudios, leer en voz alta para las primeras edades establece un vínculo con la lectura que va más allá de lo racional porque tira de emociones: el tono de voz del que lee –pausado, con entonación-, el ambiente que se crea y las historias que se relatan van calando en el receptor y lo convierten en un futuro lector potencial. Ya hay pediatras que están recomendando a los padres que les lean a sus hijos antes de acostarse. “Todos los seres humanos deberían pasar por una etapa de escuchar historias, cuentos… de habituarse a la narración oral”, dijo Juan Mata. “Los niños aprenden a reaccionar a las cosas gracias a los libros”, añadió. Lo esencial para que funcionen estas lecturas en voz alta, insistieron los asistentes, es el componente emocional: la PADRE LEYENDOcalma y la dulzura. La culpa de que muchos niños no lean la tiene el ambiente en el que han crecido, que no le han dado la oportunidad de familiarizarse con este hábito”, explicó Rodríguez Almodóvar, autor de los famosos Cuentos de la Media Lunita. Y además, recuerdan dos puntos: que el cerebro humano está preparado para aprender narrativamente, es decir, a través de historias que nos cuentan los otros; y que todos los niños son curiosos por Naturaleza y que los libros son una buena forma de colmar esa curiosidad. Por eso, se aconsejó educar a los más pequeños en la lectura desde los primeros años y concienciar a los padres de que leerles en voz alta estimula en ellos ciertas áreas que crean un vínculo emocional con la lectura para siempre. Pues sí, tomamos nota, porque también se puede leer por los oídos. Daniel Blanco @_DanielBlanco

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