Entre libros en la Ciudad de México, por Judy Goldman

  La Ciudad de México, una de las urbes más pobladas del mundo, es una bella ciudad llena de color, sonidos y sabores. También está llena de historias que aparecen en los cuentos y libros escritos por algunos de los autores mexicanos de libros para niños y jóvenes. Ponte un sombrero, coge tu cámara, un paraguas (si es época de lluvias) y vamos a conocerla. Ah, y no se te olvide ponerte zapatos cómodos, porque vamos a caminar mucho, y consigue un buen mapa de la ciudad, incluyendo la del tren subterráneo conocido como el Metro. En este primer recorrido, que abarca una de las partes más céntricas, hay tanto que ver y hacer que te sugerimos planear bien tu visita y decidir en cuántos días la quieres hacer. Todo depende de lo que quieres hacer y ver.
La Catedral
La Catedral Metropolitana
El lugar más lógico para empezar nuestro recorrido es en el corazón de la ciudad: la Plaza de la Constitución, mejor conocida como el Zócalo. La Catedral Metropolitana y el Palacio Nacional, a su lado y que tiene algunos de los más bellos murales de Diego Rivera, son dos lugares obligados, así como el museo de sitio del Templo Mayor, con los restos de uno de los templos más sagrados para los aztecas Antes de la conquista española, la ciudad, rodeada de altas montañas, se llamada Tenochtitlán y se hallaba sobre un islote. Desde entonces era tan cosmopolita como lo es hoy en día. A unos pasos, y atrás de la Catedral, en la calle Av. República de Argentina 15, está una de las librerías más antiguas de México, la Librería Porrúa. En ella encontrarás una muy buena selección de libros infantiles y juveniles incluyendo la colección Gusano de Luz, de la editorial del mismo nombre, así como libros de las principales editoriales de México como, por ejemplo, Ediciones SM, Editorial Porrúa, 3 Abejas, Fondo de Cultura Económica, Editorial Océano, Artes de México, Petra, Editorial Progreso, Ediciones Castillo, Nostra, Alfaguara, El naranjo, Tecolote, CIDCLI y Editorial Norma. En el piso superior hay un agradable café/restaurante, un excelente lugar para tomar un refrigerio y disfrutar de una vista del
Vista del Zócalo y el Templo Mayor desde la librería Porrúa
Vista desde el café de la Librería Porrúa con las cúpulas de la Catedral Metropolitana a la derecha y el sitio del Templo Mayor al frente.
Zócalo, el Templo Mayor y los edificios, tanto antiguos como más modernos, cercanos. A unos pasos de ahí se lleva a cabo Frecuencia Júpiter de Martha Riva Palacio Obón (Ediciones SM, Colección Gran Angular, 2013), donde conocerás a Emilia y su mejor amiga Irene así como el Metro, la calle de Regina, la Plaza de Santo Domingo, el Teatro de la Ciudad y el ex-hospicio para mujeres dementes en la calle de Donceles, donde hay muchas librerías de viejo con estantes, que llegan hasta los muy altos techos, llenos de libros usados y saldos a tan buenos precios que podrás salir con bolsas llenas de libros y gastar poco. Ahora, si tienes hambre y eres muy aventurero, busca el restaurante Don Chon. Está en Regina 160 y ahí podrás comer variados platillos prehispánicos. Entre ellos, hay los preparados con chapulines y gusanos de maguey y si te quieres enterar más sobre algunos de los insectos comestibles que hay en México, incluyendo recetas, busca Vamos a comer...¡bichos!, de la que escribe y con fotografías de Ilán Rabchinskey (Ediciones SM, 2014). Aunque no lo creas, son deliciosos. Después caminaremos por Avenida Madero. Esta importante calle peatonal tiene tiendas, joyerías, el Palacio de
Sanborns de los azulejos
La Casa de los Azulejos, que ahora alberga el restaurante Sanborns
Iturbide, bello edificio barroco del mismo siglo y donde se llevan a cabo muy buenas exposiciones; y restaurantes como Sanborns que está en la Casa de los Azulejos, edificio del Siglo XVIII recubierto de mosaicos de talavera y, donde dicen, hay fantasmas en el piso superior. Donde termina Madero empieza Avenida Juárez, donde está el Palacio de Bellas Artes, magno teatro donde se llevan a cabo espectáculos artísticos así como diversas exposiciones permanentes y temporales. Bien vale la pena visitarlo y disfrutar de alguna de las exposiciones y su arquitectura.
Bellas artes
El Palacio de Bellas Artes
Después de visitar el Palacio de Bellas Artes, cruzaremos por la Alameda, uno de los parques más antiguos de México. En este lugar, Becky Rubinstein ambienta El nano del enano, una de las dos novelas cortas del libro Cuento de brujas y enanos (Fernández Editores, 2011). En él, se habla, en el capítulo llamado Waterloo y la cama de Maximiliano y Carlota, de tiempos pasados, cuando las cosas eran muy diferentes: "Eran otras épocas, en las que todo se celebraba con un vals y por todo se componía uno. La ciudad de México contaba con menos de un millón de habitantes y la Alameda era una preciosa arboleda con bancas de hierro y flores y jóvenes tomados de la mano". Una de las calles que hace esquina con Av. Juárez es Balderas y por ella nos dirigiremos a la Plaza de la Ciudadela. A un costado está el Mercado de Artesanías, un excelente lugar para comprar artesanías de todo el país y, cruzando la plaza, está la Biblioteca de México (http://www.bibliotecademexico.gob.mx/). Albergada en un antiguo edificio de varios patios, contiene, entre otros, los acervos de cinco de los intelectuales más reconocidos de México, incluyendo el de Carlos Monsiváis, cuyos libros y artículos fueron
Artesanías del Mercado de la Ciudadela
Mercado de las Artesanías
y son leídos por jóvenes así como adultos. Monsi, como le decían de cariño, era amante de los gatos y, por eso, la biblioteca está decorada con motivos de los que fueron sus mascotas favoritas. No olviden ver, en uno de los patios, el mural de la artista y escritora Elena Climent donde narra la historia de la escritura. El Centro está repleto de museos por lo que sugerimos visitar algunos de ellos como el Museo Nacional de Arte, el Museo Interactivo de Economía, el Museo Memoria y Tolerancia, el Museo de Arte Popular y el Museo Franz Mayer, entre otros. En donde, hace mucho tiempo estaba la estación de trenes Buenavista, está la Biblioteca José Vasconcelos (http://www.bibliotecavasconcelos.gob.mx/), considerada como una de las más hermosas del mundo. Vale la pena Biblioteca de Méxicovisitarla para deleitarse con su arquitectura, sacar algún libro y leer un rato, disfrutar su jardín y acudir a alguno de sus eventos culturales. Rodeada de un gran jardín, tiene más de 580 mil obras, entre ellas un gran acervo de libros para niños y jóvenes, libros para débiles visuales y ciegos así como videos, periódicos, revistas y discos compactos. Una maravilla pues, además, todos sus servicios son gratuitos.   Después, nos iremos a la colonia Santa María la Ribera, una tradicional zona de la capital donde están el Kiosco Morisco, el Museo de Geología y, muy cerca, el Museo Universitario del Chopo. En este barrio se lleva a cabo parte de la acción de la trilogía Mundo Umbrío de Jaime Alfonso Sandoval (Ediciones SM México). En el 2011 y 2013 salieron los primeros libros y, para el 28 de noviembre de este año se presentará oficialmente el tercer libro. Estos libros, llenos de detalles muy divertidos y escalofriantes, cuentan la historia de Lina Posada, una muchacha mitad vampiro, mitad humana y sus aventuras sobre la tierra y en un mundo subterráneo habitado por vampiros y zombis, entre otros. Por otra parte, el libro Ojos llenos de sombra, de Raquel Castro y ganador del premio Gran Angular 2012 de Ediciones SM México, lleva al lector al mundo undergound de la ciudad incluyendo el Tianguis Cultural del Chopo, un mercado al aire libre donde, los sábados, se pasean por sus pasillos punketos, darketos, emos, metaleros, jazzeros, niños, adolescentes, adultos y abuelos buscando, entre otras cosas, música alternativa. Atari, el personaje principal de la novela, estudia música y toca el teclado en un grupo de música dark pero ella tendrá que tomar una difícil decisión que podría cambiar su vida... o no.
Kiosko morisco
Kiosco Morisco, Santa María la Ribera
Cerca de ahí está la colonia Juárez, el primer barrio de la ciudad en tener electricidad y donde hoy en día están el Museo de Cera y el Museo Ripley. En la calle de Londres está la plaza Giordano Bruno y ahí se lleva a cabo parte de la acción de la saga El libro de los héroes de Antonio (Toño) Malpica. Los tres libros son Siete esqueletos decapitados, Nocturno Belfegor y El llamado de la estirpe, excelentes historias de terror para una lúgubre noche oscura, cuando la lluvia golpea las ventanas y el viento gime entre las ramas de los árboles. El siguiente lugar durante el recorrido es el barrio conocido como la Roma, un lugar lleno de vida y actividades. Anteriormente zona residencial de elegantes mansiones con grandes jardines y preciosos vitrales, ahora es una mezcla de edificios residenciales y de oficinas, bares, galerías, restaurantes, librerías y centros culturales como la Casa Lamm, donde está la librería Pegaso. La estación Insurgentes del Metro está en la Roma y es donde transcurre parte de la acción del libro Subterráneos, de Andrés Acosta (Ediciones SM México, Colección Gran Angular, 2012). Es secuela del libro Olfato, de la misma editorial y ganadora del premio Gran Angular en el 2009, y en ella hay vampiros diferentes a los tradicionales, misterio, colmillos, acción y magia.   De ahí, nos dirigiremos a la Condesa, uno de los barrios más de moda de la ciudad. Antes zona predominantemente residencial, ahora está llena, como la Roma, de parques, boutiques, galerías, librerías, bares y restaurantes así como casas y departamentos. Después de pasear por ahí y probablemente tomarse un café o comer algo en sus múltiples establecimientos, pasaremos a ver la librería Rosario Castellanos (http://www.fondodeculturaeconomica.com/Contacto/?id_lib=4). La librería y el Cine Lido son parte del centro cultura Bella Época, que tiene una excelente sección de libros para niños y jóvenes así como actividades para ellos, una cafetería, una sala para exposiciones y un auditorio donde se llevan a cabo una variedad de actividades. No muy lejos de ahí está el Parque México, un gran jardín de fuentes y estructuras estilo Art Deco. Caminaremos por ahí un rato y disfrutaremos del bullicio de la gente que se reúnen a andar en bicicleta, patines o patinetas, jugar futbol, correr, caminar o a pasear a sus perros.
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Fuente del Quijote
Dejaremos la Condesa para encaminaremos hacia Avenida Reforma, la más hermosa de la ciudad, e iremos al Bosque de Chapultepec, el parque más grande de la capital. El Bosque ––o simplemente Chapultepec, como le dicen los habitantes de la ciudad­­–– tiene veredas, un lago, un zoológico, vendedores de globos y botanas, grandes zonas arboladas, un jardín botánico y varios museos como el de Arte Contemporáneo, el Museo Tamayo y el Castillo de Chapultepec, otrora escuela militar, residencia presidencial y el hogar de los emperadores Maximiliano y Carlota. Hoy en día, los salones del Castillo contienen mobiliario, cuadros, objetos decorativos y, desde el Alcázar, hay una vista espléndida de parte de la ciudad. ¡Opa al rescate! (Editorial Norma, 2013), libro de Gabriela Peyrón, se desarrolla ahí pues, por el castillo deambula un fantasma, hay unas zapatillas que desaparecen misteriosamente y una perrita que, fiel a su ama, resuelve el misterio. Puedes subir caminando o tomar un trenecito que te dejará en la entrada y, de regreso, donde te recogió. Cuando bajemos del Castillo iremos a una pequeña y poco visitada plaza donde están las esculturas de Don Quijote y Sancho Panza y que tiene bancos cubiertos de azulejos que narran las aventuras de estos dos personajes. Se dice que la cara del Quijote es la de Salvador Dalí y la de Sancho la de Diego Rivera. Hoy en día, está protegida con una reja pero, hace años, era un deleite mirar los azulejos y sentarse a leer un rato pues había libros en los nichos de los pedestales de las esculturas. Era y sigue siendo un lugar callado y lleno de magia.   Cerca del Castillo, y sobre Avenida Reforma, está una sucursal de la Librería Porrúa, y frente a ella está uno de los museos más emblemáticos del país: el Museo de Antropología, con, en la planta baja, obras de arte y objetos hechos por los aztecas, los mayas, los toltecas y los olmecas, entre otros. En el segundo piso hay información sobre los más de 60 grupos originarios que viven en el país como, por ejemplo, los huicholes, los seris, los tarahumaras y los triquis.. Todavía falta mucho pero esta ciudad es tan inmensa que dejaremos otros lugares para una segunda entrega. Judy Goldman                    

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