Reseña: “Billy y el Bisonte”, de Catharina Valckx

BILLY Y EL BISONTE Catharina Valckx (texto e ilustraciones) Traducción sin acreditar Editorial: Birabiro Editorial ISBN: 978-84-16490-15-8 32 páginas Género: álbum ilustrado (+3): Info (sobre 5): Amistad: 5 Diversidad: 5 Romance: 0 Violencia: 0 Humor: 3 billy-y-el-bisonte SINOPSIS: En su segunda lección de cowboy, Billy aprenderá a cazar a lazo. Su gran objetivo será lo que ningún hámster ha conseguido antes: cazar un bisonte. ¿Lo conseguirá? OPINIÓN: Segundo álbum de la colección protagonizada por este simpático hámster empeñado en ser un verdadero cowboy, como su padre. Aunque todos se empeñen en convencerle de la imposibilidad de que alguien de su tamaño pueda capturar un animal tan grande e impresionante como un bisonte, él no cejará en su empeño, embarcando en el mismo a sus amigos, Juan Alberto, la lombriz de tierra y Josefina, la ratita. A priori, al empezar su lectura, me esperaba lo peor: un relato buen rollista y posibilista, del tipo “puedes conseguir cualquier cosa que te propongas, solo tienes que desearlo mucho y poner todo tu empeño en ello”. Es decir, basura new age disfrazada de cuento infantil. Creo que es importante tener claros tus objetivos y trabajar duro para conseguirlos, pero en la vida confluyen muchas otras circunstancias que escapan a nuestro control y es importante estar preparados para gestionar la frustración. También hay que aprender a conocer las posibilidades y capacidades de cada uno para tener claros cuáles son los propios límites. Puedo desear volar con todas mis fuerzas, pero por mucho empeño que ponga, no me saldrán alas. Pero, afortunadamente, la autora, muy inteligentemente, lleva el relato por otro camino. Billy, con la inocencia e ingenuidad propia de un niño, se empeña en una empresa que, obviamente, le supera. Pero él aún no lo sabe. Sin embargo, pronto se dará de bruces con la dura realidad. Pero el bisonte le ayudará a que su padre crea que lo ha logrado, para hacer que se coma su sombrero como había prometido que haría si Billy conseguía su objetivo. Buen humor y exaltación de la amistad. Y, de paso, nos cuela otra lección. A veces hay otros caminos que no imaginábamos para conseguir nuestros objetivos. Volviendo al símil del vuelo, no tendré alas, pero puedo subir a un avión. El gag final respecto a la ingesta del sombrero, también lleva implícito otro mensaje: Lo que puede ser imposible para unos no tiene por qué serlo para otros. Es una buena opción para primeros lectores. El texto es cómodo de leer y no es tan abundante que provoque rechazo. Las ilustraciones dominan en cada página y acompañan perfectamente a la historia, haciendo que el niño pueda seguirla casi sin ayuda del texto. Por último, pienso en si la ambientación en el universo del western y los cowboys tendrá hoy la misma eficacia cautivadora que, sin duda, tenía cuando yo era niño, cuando día sí, día también veíamos películas del  oeste por la tele y jugábamos a indios y vaqueros. Dudo que la mayoría de niños compartan hoy esa imaginería. Aunque tal vez libros como este despierten su curiosidad. Juanjo Grau @Juanjo Grau

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