Reseña: “Contar de 7 en 7”, de Holly Goldberg Sloan

CONTAR DE 7 EN 7 Holly Goldberg Sloan, 2015 Traducción: Javier Elizondo. Editorial: Océano Gran Travesía. Serie: Ficción juvenil. ISBN: 9786077356653. Páginas: 416. Género: Crecimiento interior. (+11): Una historia sobre los reveses de la vida, sobre la superación y las pequeñas alegrías. Info (sobre 5): Amistad: 5 Diversidad: 4 Romance: 0 Violencia: 0 Humor: 3. PORTADA SINOPSIS Willow Chance es una niña superdotada de doce años de edad, obsesionada con la naturaleza y el diagnóstico de enfermedades, y a quien le encanta contar de siete en siete. Nunca le ha resultado fácil congeniar con otras personas que no fueran sus padres adoptivos, sin embargo, eso no le había evitado llevar una vida tranquila y feliz… hasta ahora. De repente, el mundo de Willow cambia trágicamente cuando sus padres mueren en un accidente de coche, dejándola sola en un mundo desconcertante. OPINIÓN Es complicado, ¿verdad? Me refiero a eso de hablar de la muerte a un adolescente, a un niño que está incorporándose a la vida adulta. Y aquí reside parte de mi fascinación por esta novela, porque es capaz de abordar un asunto traumático –la orfandad repentina de la protagonista después del accidente de coche de sus padres adoptivos– con una ternura, una suavidad y una esperanza deliciosas. ¿Cómo una historia así puede contagiarnos esta pasión por todo lo que nos rodea? No lo sé, pero la autora, Holly Goldberg Sloan, ha sabido hacerlo al componer esta historia de superación, de búsqueda de la serenidad. Willow, el querido personaje principal de Contar de 7 en 7, es una niña con capacidades intelectuales superiores a la media que sólo busca lo que buscamos todos: querer y que nos quieran, y que, después del accidente, descubre que está sola en el mundo. La consuela el azar, que le pone alrededor a ciertas personas que la ayudan a vivir, a seguir con vida. No es una novela sólo sobre la muerte o sobre esos dolores que nos dejan mudos, sino también es una historia sobre la bondad que hay en la gente que nos rodea, sobre las casualidades que nos salvan y sobre las flores. Se lee con facilidad, con ansia, a pesar de tener una estructura peculiar, que combina el presente y el pasado –para que entendamos el abismo emocional de la protagonista- y la primera persona y la tercera. El estilo, de una poética simplicidad, queda al servicio de esta historia y la hace, si cabe, más luminosa. El resto de los personajes que acompañan a Willow son muy curiosos: un consejero pedagógico con una vida desastrosa, un taxista mexicano que empieza a creer en la magia, dos hermanos vietnamitas que no se parecen en nada, y su madre, una mujer con el corazón roto y obsesionada con el color rojo. Todos ellos forman un puzle maravilloso; todos hacen de esta novela una historia diferente, con un no sé qué contagioso. Cuanto terminen el libro, se quedarán un rato con él pegado al pecho, despidiéndose de Willow, y con unas ganas enormes de abrazar a alguien. Contar de 7 en 7 es una buena excusa para hablar de la muerte y la alegría. Daniel Blanco @_DanielBlanco  

Be the first to comment

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: