Reseña: El bebé del fin del mundo (Marsupilami 2), de Franquin/Yann/Greg/Batem

El bebé del fin del mundo (Marsupilami 2)

Franquin/Yann/Greg/Batem

Editorial Base

ISBN: 978-84-15706-34-2

48 páginas

Género: Cómic, novela gráfica, humor.

Info (sobre 5): Amistad-4, Diversidad-5, Humor-5, Romance-0, Violencia-3

Biodiversidad, trato ético a los animales, respeto al medio ambiente, interculturalidad.

SINOPSIS

El Marsupilami no es el único animal raro que puede encontrarse hoy día en Palombia. Por extraño que parezca, en la caótica capital sudamericana han encontrado un oso panda. Sin embargo, una delegación del gobierno de China tiene la misión de devolverlo a su hábitat natural. Dispuestos a sacarles hasta el último céntimo, el gobierno de Palombia les alquila a los embajadores asiáticos el avión más destartalado que encuentran para el transporte del animal. La lata con hélice y alas en la que transportan al panda se estrellará sobre la selva de Palombia y el pequeño y ruidoso animal irá a caer en el territorio de los Marsupilamis con los que mantendrá una divertida relación de amor y odio.

RESEÑA

Segunda de las aventuras de nuestro habitante favorito de la selva palombiana. En este segundo libro la acción MARSUPILAMI_02_ES(pg)arranca en la capital del país, donde los autores no se cortan ni un pelo a la hora de ofrecer una cruel caricatura de todos los clichés asociados históricamente a la imagen que todos tenemos de una “república bananera”: corrupción, negligencia, subdesarrollo… ¿Humor a base de clichés y estereotipos regionales? ¿Alguien ha dicho Asterix? Estos chicos han aprendido de los mejores.

El desencadenante de la aventura en esta ocasión es la pérdida de un bebé panda que un par de funcionarios chinos estaban tratando de devolver a su país.

Se repiten los patrones y esquemas con los que ya nos familiarizamos en la primera entrega: personajes ambiciosos, egoístas y miserables dispuestos a todo con tal de salirse con sus propósitos (en este caso un piloto alemán y un chamán que se aprovecha de la ingenuidad de los nativos para quedarse con sus esmeraldas), los ingenuos nativos de la selva (su mayor sueño es comerse un Marsupilami) y el Marsupilami y su familia, los auténticos héroes, que en esta ocasión, además de frustrar los planes de los “malos”, tienen que lidiar con un extraño bebé, enorme, glotón y caprichoso, además de muy escandaloso.

No digo que esta repetición de esquemas sea algo negativo, más bien todo lo contrario. Es de lo que se ha nutrido la narrativa desde que el mundo es mundo. Y, para qué negarlo, nos encanta encontrarnos con patrones familiares. Y más aún a edades tempranas. Además, si algo funciona bien, ¿para qué cambiarlo?

Una vez más disfrutamos de una acción trepidante, mucho humor físico y visual, una trama muy bien urdida y unos personajes bien definidos. Y todo ello servido con el mismo estilo gráfico al que ya nos hemos acostumbrado y que tanto nos gusta. Este es de los cómics que se disfrutan mucho en una segunda lectura, cuando prestas más atención a los detalles de fondo de las viñetas.

Y pirañas. Muchas pirañas. Que no falten las pirañas.

Juanjo Grau

@JuanjoGrau

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