Reseña: “El capitán Miguel y el misterio de la daga milanesa” de Martín Casariego

EL CAPITÁN MIGUEL Y EL MISTERIO DE LA DAGA MILANESA Martín Casariego Córdoba (2015) Editorial: Anaya. ISBN | 978-84-678-7144-9. Páginas: 208. Tapa blanda. Género: Novela (+12). Aventuras, terror, misterio, histórica. Info (sobre 5). Amistad: 4. Diversidad: 3. Humor: 2. Romance: 3. Violencia: 3. Recomendación Plan Lector: Una historia adecuada para conocer la Edad Media y debatir sobre los conceptos de honor, valentía y miedo. CAPITÁN MIGUEL SINOPSIS: En el siglo XVI, en una recóndita región de interior, un lobo asesina a los jóvenes que cumplen catorce años sin que nadie pueda detenerlo. Hasta ahora sólo había atacado a campesinos, pero cuando termina con la vida del hijo de un poderoso conde, todos los soldados se lanzan a la búsqueda de un culpable. El capitán Miguel, que sobrevivió al lobo años atrás, es el único capaz de detenerlo, pero el monstruo podría estar mucho más cerca de lo que cree… y la única pista con la que cuenta es una extraña daga milanesa. OPINIÓN: El capitán Miguel y el misterio de la daga milanesa no es lo que parece. Bajo la apariencia de inofensiva novela de terror e intriga se desarrolla una historia de mucho más calado: un acercamiento al proceso creativo, una inmersión en la fascinante Edad Media y toda una propuesta vital sobre los miedos y la forma de afrontarlos. Pero vayamos por partes. El planteamiento del libro es sencillo: unos asesinatos brutales, un joven plebeyo elegido para resolverlos, un ayudante torpe, un villano sin escrúpulos, una doncella (bella), un toque sobrenatural y, como telón de fondo, la época de los caballeros, la Inquisición y el comercio con las Indias. Y aquí tenemos uno de los grandes aciertos de la novela: la ambientación. Martín Casariego debe de tener un maestro en su interior porque es capaz de explicarnos el siglo XVI con una simpleza y una efectividad indiscutibles. Él sabe mantener la atención, compartir curiosidades, y recurrir al asombro. Él nos enseña sin que nos demos cuenta. El autor mete una novela dentro de otra: tenemos, en un primer nivel, a un padre que, para calmar los miedos de su hijo, le cuenta la historia del capitán Miguel y la daga milanesa, que sería el segundo nivel. Y es esta elección narrativa la que le permite establecer un diálogo cercano con el lector, porque el hijo pregunta, interrumpe, se queja e incluso llega a pedirle que cambie el final. Martín Casariego despliega una prosa cuidada que no teme recrearse en las descripciones y, aunque recurre un par de veces al Deus ex machina –sacarse de la manga soluciones para salvar a sus personajes-, sale airoso de la propuesta. Y si seguimos escarbando, el libro nos habla del deber frente al enamoramiento, del amor a los animales, y de literatura. No en vano, el capitán Miguel roba (o mejor, toma prestados) libros de los señores porque adora la lectura, y en el texto hace continuas referencias a Calisto y Melibea, a Garcilaso de la Vega y a Maquiavelo. Y termino como empecé, a esta novela hay que irle quitando capas para desentrañar todos los mensajes que guarda. Daniel Blanco @_Daniel Blanco

Be the first to comment

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: