Reseña: “Infinity Drake: Los hijos del Scarlatti”, de John McNally

Infinity Drake: Los hijos del Scarlatti John McNally, 2015 Traducción: Sonia Tapia. Editorial: Salamandra. ISBN: 978-84-9838-675-2. Páginas: 368. Rústica con solapas. Género: Novela (+12). Aventuras, terror, misterio, histórica. Info (sobre 5). Amistad: 2. Diversidad: 2. Humor: 3. Romance: 0. Violencia: 4. Recomendación Plan Lector: Una oportunidad para incidir en la importancia de la ciencia para salir de los apuros. infinity_drake_300_rgb SINOPSIS: Aprovechando la ausencia de su abuela, con quien vive desde la muerte de sus padres, Infinity Finn Drake —un chico de doce años apasionado de la ciencia— se marcha unos días con su tío Al, experto en química atómica. Cuando éste es convocado urgentemente a una reunión secreta, se lleva a su sobrino con él. La situación es grave. Un investigador con ocultas intenciones ha dejado en libertad a uno de los dos únicos ejemplares del scarlatti, un insecto mutante del tamaño de un pulgar y parecido a una avispa, capaz de inocular cientos de dosis de un veneno mortal. Infinity Drake jugará un papel fundamental en esta misión, de la que depende la continuidad de la Humanidad. Consultados los científicos sobre la mejor manera de localizar y liquidar a la bestia, se decide encoger a una unidad militar de élite que deberá perseguir al scarlatti hasta destruirlo. Pero un presunto sabotaje produce un efecto inesperado: Finn también ha sido reducido a un tamaño de nueve milímetros. OPINIÓN: Los niños también pueden ser héroes, los números y las fórmulas matemáticas pueden ser divertidas, y el amor por la lectura puede llevarnos al amor por la ciencia. ¡Pero ésos son tres deseos! Pues sí, pero sigan leyendo: Infinity Drake, el personaje que da nombre a esta historia –la primera entrega de una saga–, es un joven que tiene su talento en su conocimiento, es decir, lo que sabe es lo que le da su lugar en el mundo, lo que lo hace imprescindible. Siguiendo los patrones clásicos de la novela de aventuras, tenemos a un adolescente que se ve envuelto en una misión de la que depende la Humanidad y a un malo sin compasión. Y autor, ¡qué talento el suyo!, mezcla las persecuciones con explicaciones de los átomos, el humor y los algoritmos; y su apuesta es clara: una historia vertiginosa en la que prescinde del amor –nada de miraditas ni de atontamientos pasionales- y no se corta con la violencia. No hay que olvidar que se trata de una lucha sin cuartel para eliminar a una especie. La historia tiene ingredientes peculiares que pueden conectar con los lectores más curiosos. Eso sí, hay algunos parones en el ritmo y a veces –sólo a veces- la trama se enreda más de la cuenta y parece pesada. Al tener hasta seis escenarios simultáneos precisa de una lectura concienzuda, de una atención plena. Infinity Drake, una de las grandes apuestas de la temporada, convierte las ciencias en una aventura que deja sin aliento, en una actividad realmente emocionante. Y además, entre los mensajes que encontramos están: “Confía en ti mismo, sé tú mismo. Sigue adelante”. PS: ¡Y para los nostálgicos: encima nos recuerda a Cariño, he encogido a los niños! Daniel Blanco @_DanielBlanco

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