Reseña: La vuelta al mundo de Lupo, de Orianne Lallemand

LA VUELTA AL MUNDO DE LUPO Orianne Lallemand y Éléonore Thuillier, 2015 Editorial: Bruño ISBN: 9788469602096 31 páginas Género: Cuento ilustrado (+4): Viajes, amistad Info (sobre 5): Amistad: 5 Diversidad: 0 Romance: 0 Violencia: 0 Humor:2 SINOPSIS: 9788469602096 SINOPSIS: Lupo se aburre en pleno invierno y decide que lo mejor es dar la vuelta al mundo y visitar lugares exóticos y curiosos, aprender cosas nuevas, comer los platos típicos y conocer a los nativos de cada lugar. OPINIÓN: La vuelta al mundo de Lupo se presenta en formato grande, cuadrado, con la cubierta acolchadita y suave para que los niños la encuentren agradable no solo por lo colorido de las ilustraciones, sino también por lo chulo que es el formato.  Después de Lupo busca novia, encontramos al lobo Lupo aburrido en su casa en pleno invierno y es entonces cuando le acompañamos a dar una vuelta alrededor del mundo, que es la idea que le viene a la cabeza para salir de tanto aburrimiento. Este libro me ha gustado mucho porque muestra un poquito, lo más típico de muchas ciudades del mundo, como por ejemplo la Torre Eiffel de París, el Palacio de Buckingham en Londres (¡y hasta se toma un té con la Reina!), las pirámides de Egipto, el Everest de Nepal (donde conoce a la hija del Yeti) o la Muralla China. Esto nos da pie como padres y educadores a hablar de las distintas partes del mundo y, por ejemplo, enlazarlo con sus costumbres y gastronomía, ya que en varios lugares Lupo come la comida típica del lugar, como el arroz en China o la pasta en Roma. Las ilustraciones son graciosísimas y una en particular me ha hecho reír, que es cuando Lupo está en Roma y aparece totalmente desorientado y extrañado mirando la escultura de la Loba amamantando a Rómulo y Remo. Me ha parecido muy acertada y nos da pie a contarles a los niños la historia de cómo se fundó Roma. Durante sus viajes, Lupo va escribiendo a sus amigos cartas que demuestran lo bien que se lo está pasando en sus viajes, pero es inevitable que les eche de menos, especialmente a su novia Lupita. Viendo las postales que escribe, podemos hacer un juego con nuestros peques y es que dibujen una postal de la ciudad en la que viven y se la manden a un ser querido, ya sea un abuelo, un tío o a su mejor amigo, ¡seguro que les gusta! Elena Martínez Blanco @ayalguita

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