Reseña: Por qué la señora G. se volvió tan gruñona…y por qué ahora vuelve a ser tan encantadora, de Sonja Bougaeva

POR QUÉ LA SEÑORA G SE VOLVIÓ TAN GRUÑONA…Y POR QUÉ AHORA VUELVE A SER TAN ENCANTADORA

Sonja Bougaeva

Editorial Takatuka

ISBN 9788416003280

32 Páginas

Género: libro ilustrado (4-8): infancia, vejez, bullying, bondad

Info (sobre 5): Amistad: 5    Diversidad: 0   Humor: 0    Romance: 0    Violencia: 1

SINOPSIS:

 La señora G es una mujer temida en su vecindario tanto por niños como por adultos, pero no siempre fue así.  La señora-G-cubierta-altapobre señora G, cuando era pequeña, lo pasaba muy mal porque los demás niños y niñas eran malos con ella y la hacían sentir muy triste. Y ya se sabe que la tristeza cuando se acumula dentro, te convierte en una vieja gruñona que odia a los niños. Hasta que un día en el parque ve a una pequeña llorando que le recordó a sí misma. Poco a poco, veremos cómo la señora G conseguirá volver a sonreír.

 OPINIÓN:

 Por qué la señora G se volvió tan gruñona…y por qué ahora vuelve a ser tan encantadora es un libro perfecto para hablar con nuestros niños de lo importante que es tratar bien a los demás.

Mediante la historia de la señora G, los niños podrán entender que todo tiene consecuencias y que incluso cuando lo pasamos mal, realizar un acto de bondad nos hará recuperar esa alegría perdida.  Leyendo el cuento, podremos entender qué causó que de mayor la señora G. fuese una mujer tan gruñona: cuando era pequeña, los demás niños la trataron mal, y eso la convirtió en alguien poco amigable que odiaba a los niños.  Pero precisamente un acto bondadoso, el sentir empatía por una niñita que lloraba en el parque, consigue poco a poco volver a hacer que sonría.  Quizá no todos los niños son malos, quizá merece la pena ser feliz y compartir con las buenas personas que nos rodean nuestra propia felicidad.

IMG_20150410_010054 El formato del libro es tapa dura, apaisado. Las ilustraciones me han gustado mucho, me parece que acompañan al texto añadiéndole matices, dejando ver a los pequeños mediante las caras de la señora G cómo se siente ella en cada momento y logrando que, a pesar de ser la supuestamente mala del cuento, empaticen con ella y sientan que la pobre lo ha pasado mal de pequeña, alegrándose cuando sonría de nuevo.

La gruñona señora G. se quedará en nuestros corazones y ayudará a los niños a ver que siempre hay que ser bueno con los demás, y que hacer sufrir a otros para reírnos a su costa no es algo nada bueno. La ternura de esta historia enseña en este caso mucho más que cualquier charla que les podamos dar.

Elena Martínez Blanco

@ayalguita

 

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