Reseña: “Un delegado increíble” de Charlie Feelwood.

Un delegado increíble Charlie Feelwood (2015) Editorial: Destino. Traductora: Adela Pérez Lladó. ISBN | 978-84-08-14143-3. Páginas: 296. Tapa dura. Género: Serie (+9). Humor, aventuras. Info (sobre 5). Amistad: 4. Diversidad: 4. Humor: 5. Romance: 0. Violencia: 0. Recomendación Plan Lector: Esta historia ofrece un material excelente para analizar las relaciones de un preadolescente con su entorno –padres, profesores, amigos, enemigos– desde la perspectiva del ‘todopoderoso’ humor. UNDELEGADOINCREÍBLE2 SINOPSIS: Para casi todos los niños es difícil que los elijan delegado de clase, pero para Cal todavía más. Es bajito, enclenque y a veces (solo a veces) tartamudea. Además, sus compañeros se burlan constantemente de su padre, y el propio Cal también lo haría, si no fuera su padre. Así que no parece muy probable que llegue a ser delegado, que es justamente lo que Cal necesita. Y no porque no se muera de ganas de serlo, de eso nada, sino por un motivo más importante: salvar a su perro, Tofu. OPINIÓN: Imagínate sólo por un momento: eres debilucho y torpe, no tienes amigos (humanos), fuiste abandonado por tu madre y soportas a un padre esperpéntico que se disfraza del Capitán Acelga para salir en la tele y convencer a los niños de que se coman la verdura. Y encima te ha dado un ultimátum: si no consigues ser delegado de clase, te quita a tu perro. Pues sí, éste es el disparatado panorama al que se enfrenta Cal, el protagonista de Un delegado increíble, la divertidísima y surrealista novela que nos trae Destino y que aborda, desde el sentido del humor, asuntos como la obsesión por la buena alimentación, el empeño de los padres por que nos convirtamos en los que ellos quieren, la importancia de una buena comunicación, el bullying y la amistad. Si hay algo fascinante en la mente de los niños es su capacidad para inventar, para imaginar y para buscarle a todo lo que les rodea otros sentidos y otras vidas. Esto es precisamente lo que nos ofrece esta historia, que parece escrita a la medida de los más pequeños: tiene aventuras (a porrillo), chistes escatológicos –caca, pis, mocos, ¿a qué niño no le hace gracia esto?-, un protagonista peculiar y un catálogo de personajes secundarios a cada cual más raro. Este libro es estimulante como un espectáculo de fuegos artificiales: «¡oh, ah, oh!» Además, está escrito con un lenguaje llano y accesible, y tiene un ritmo arrollador que no deja ni un espacio –ni una página- para el aburrimiento. Los adultos leeremos Un delegado increíble entre la sonrisa y la ternura, pero los niños se lo pasarán pipa con este humor absurdo e inocente que se convertirá en el verdadero sustento de la historia. Debajo de esta cáscara de risas, encontramos mensajes útiles: la autoestima, la superación de los problemas… ¡atención, porque su retrato del bullying puede ayudar a marcar alguna vía para solventarlo! El texto va acompañado de dibujos que, aunque son poco infantiles, combinan bien con la historia. Además, ésta es sólo la primera entrega de la colección Escuela Trunchem presenta… Cógele cariño a Cal, y prepárate para más fuegos artificiales: ¡oh, ah, oh! Daniel Blanco @_DanielBlanco  

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